Mecánica

Esta semana he llevado el coche al taller. La reparación era algo mínimo. Sin embargo al recoger el coche, ese mismo día por la noche, me di cuenta de que habían cambiado el asiento de posición. También los tres retrovisores. Eso me molestó, porque lo tenía todo puesto a la perfección, para encajar perfectamente conmigo. Y me había costado tiempo. Tal vez han tenido que mover el coche y la persona tenía unas medidas muy diferentes a las mías. Pero los tres retrovisores…

Más adelante he descubierto que el mecánico también ha cambiado la configuración de la luz que (ya no) se enciende cuando abres la puerta. Ha re-programado las emisoras de la radio y ha cambiado el disco que tenía puesto por otro (mío también). A estas alturas estaba indignada. Pensaba que tal vez era algún tipo de broma, molestar adrede con esos pequeños detalles, tan insignificantes pero tanto nos sacan de quicio.

Maliciosamente he pensado que habían usado el coche durante todo el día para asuntos propios. Pero el coche tenía exactamente un kilómetro más de cuando lo dejé. ¿Dónde podría haber ido con un sólo kilómetro y las horas de un día laborable?

He comprobado entonces que también habían removido lo que tenía en el maletero y habían registrado la guantera. Alguien se ha probado mis gafas de sol y ha cogido una de mis tarjetitas de visita. Que indignación.

De pronto he recordado algo: rápidamente he mirado el cajoncito secreto del coche, ese que de secreto no tiene nada. El intruso, porque ahora ya lo siento como un intruso, ha cogido el  libro de poemas que guardo ahí y ha cambiado el punto, marcando un nuevo poema. Cuando descubrí esto último sentí como si ese desconocido tratase de vulnerar mi intimidad. Me sentí observada, acechada.

Es como si ese tipo  supiese bien dónde está la intimidad de las personas.

¿Querrá decirme algo con esas crípticas palabras de mi atormentado poeta favorito?

8 Comentarios Agrega el tuyo

  1. annefatosme dice:

    Tu texto resulta de lo más inquietante. Me gusta como has expuesto la expoliación progresiva de la intimidad de la protagonista culminando en una violación en toda regla para una escritora: la intromisión en lo más intimo de su intelecto, su libreta de poemas.

  2. Poio dice:

    menos mal que me muevo a pie :S

  3. chrieseli dice:

    ¿Qué decía el nuevo poema? Tal vez ahí está la razón de todo.

  4. Inquietante. Peor es cuando te arreglan el coche y al cabo de una semana se estropea una pieza. Dá que pensar.

    Saludos

  5. eduard dice:

    Yo tambien sufrí algo similar. El paro, más la inmigración, más la ilegalidad, más que hay que buscarse la vida, todo en el potaje sin garbanzos, intentaron abrirme el coche sin éxito; serían novatos que mañana, ¿Quién sabe si asesinos en serie? Al ser agosto el seguro me mandó a un taller de la Renault que no lo era, era un mecánico orquesta con placas de todas las marcas alrededor de la puerta de entrada. Discretamente, con mi metro 1,92, me agazapé detras de unos matojos y vi como le quitaba las gomas de la puerta a otro megane matriculado el año pasad0¿? y la encalomaba al mío. De inmediato hice mi aparición, el mecanico menguó y su simpática eficacia enmudeció.
    ¿Ya ha venido el perito? Pregunté con sorna. No hace falta que te esperes, ya está arreglado. ¿Sí? Me asombré- Joder, que eficacia, Le mantuve la mirada unos segundos (Soy bueno en eso) y le pedí que el aprendiz me encarara el coche hacia la salida. Una vez acomodado en el coche, seguí detenido frente a la puerta del taller, cruzado sobre el camino de gravilla y contemplando al jefe mientras me ponía las gafas de sol. Un par de minutos de tensión bajo el sol, como una lagartija pegada en el auto. Yo no llevo adhesivos de toros ni burros ni nada que pueda identificarme en caso de fuga.
    Era un público de cuatro o cinco personas entre parados, clientes, jubilados y explotados. Pero, aún sin aplasos, no estuvo mal.

  6. deprisa dice:

    Me gusto el texto, he de decir que pense que apareceria alguna rodaja de chorizo bajo la alfonbrilla 😉 pero el acoso psicologico es mas atractivo sin duda, tal vez alguien averio el coche adrede para poder acceder a sus secretos…

    Un saludo

  7. Deprisa dice:

    Qué inquietante. ¿Y cual era el poema que marca? Me qhe quedado con la intriga…

  8. Miguel dice:

    Me gustó, ya sos enlace en mi flamante blog.

    Creo que esos cambios nos asaltan de vez en cuando.

    Saludo.

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