Concursando I

el

Hoy se falla un premio en el que he participado. No creo que gane, sin embargo me gustaría recoger aquí los relatos con los que participé. La temática era: cartas que escribe un viajero describiendo su viaje, máximo 2 mil palabras. Sin más el primer relato:

El agujero del fin del mundo

Querida Angélica:

Te escribo esta carta, la última que recibirás de mi puño y letra, para comunicarte que al fin he encontrado aquello que con tanto ansia he buscado estos últimos años.

Sabías que tarde o temprano partiría a la aventura, seducido como por el canto de sirena, hacia el mito que destruyó a mi padre. Debe haber sido amargo y doloroso asumir que partía para no volver jamás, infectado sin remedio por la fiebre del explorador, que ante el fracaso sólo ve un nuevo indicio para la próxima búsqueda. Porque la búsqueda consume a un hombre hasta la muerte. O peor, es consumido por aquello que busca, cuando efectivamente lo encuentra.

Ha sucedido lo segundo: he encontrado el Agujero del Fin del Mundo. Ahora sé por qué no se tienen más noticias sobre él, por qué nadie ha vuelto para reclamar su descubrimiento, o para situarlo en el mapa. Nada más verlo uno queda cautivado. No es muy grande, una circunferencia irregular de unos dos metros de diámetro. Su belleza es tal que es indescriptible con meras palabras. Una vez que fijas la mirada, no puedes dejar de mirarlo. Alejarse resulta insufrible. Es lo más parecido a lo divino que hay en la tierra. Respecto a dónde está, es tan evidente, estaba tan claro en aquellas notas… Éramos unos necios, no sabíamos ver lo que estaba ante nuestros ojos. Pero es mucho más fácil, no necesita indicación, porque todo el mundo conoce el camino. Es el camino más antiguo del mundo. Si realmente uno quiere llegar ve el camino iluminado por la luz de la mente.

Me dispongo a atravesarlo esta misma noche. Su brillo y esplendor resulta más intenso en la oscuridad. Sé que no volveré, pero lo que me espera al otro lado compensa todo el sufrimiento y la perdida. No puedo explicar cómo tengo tal certeza, simplemente lo sé, igual que lo sabrías tú, si estuvieses aquí.

Estas breves líneas son todo lo que legaré al mundo que dejo atrás. He pensado en ti, en darte la una explicación porque la mereces. Comprende el sacrificio que ha sido alejarme para escribir esta carta y asegurarme de que llega a tus manos. Llámame egoísta si quieres. Créeme muerto si te es más fácil vivir. Sin embargo espero que puedas alegrarte por mí.

Con amor;

Thomas.

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. eduard dice:

    Odisea espacial especial. No creo en los concursos pero si en la calidad. Le daré 5 estrellas michelín por éste.

  2. fanou dice:

    Yo tampoco creo en los concursos, pero quiero que me lean, y los concursos son un buen escaparate. Si me prostituyo (en sentido figurado) para otras cosas, ¿por qué no para ésto, que es lo que más sentido le da a mi vida?
    Si alguna vez gano un concurso borraré este comentario, seguro.

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