Imágenes.

Hoy tengo para vosotros otro juego. Sólo requiere un poco de imaginación y memoria. Antes de leer el resto de este post tómate unos instantes para responder a esta cuestión:

¿Cual es la imagen que más te ha impactado en la vida?

Tómate tu tiempo y elige la que realmente le impactó más, una sola.
¿Ya? Muy bien, continuemos.

La información es poder. Antiguamente quien poseía información o conocimientos tenía el poder. Siempre se ha puesto gran interés en ella: para protegerla, difundirla, sesgarla, tergiversarla, prohibirla, manipularla… Cuanto más han ido evolucionando los tiempos mayor ha sido su difusión. Hoy en día en la era de internet se habla de exceso de información. Hay más información disponible de la que ninguna persona es capaz de manejar.

Sin duda la estamos en una cultura donde priman las imágenes. La información más consumida es la que se expresa en imágenes. Cuando estaba aún en la Universidad un profesor nos propuso un juego, el que yo he propuesto arriba. Sin darnos ningún tipo de información adicional, ninguna pista, ni criba, nos preguntó cual había sido la imagen que más nos había impactado en toda nuestra vida, la que había logrado ponernos el bello de punta.
Al día siguiente llegamos todos con nuestra imagen seleccionada. Nos las fue preguntando y quedaron todas expuestas en la pizarra de clase. Las conclusiones enseguida se hicieron evidentes.

Casi todos elegimos imágenes universales. No escogimos imágenes locales, ni si quiera nacionales, a no ser que éstas hubiesen tenido una repercusión mucho más amplia. Nadie eligió por ejemplo un momento familiar como el que más le había impactado en su vida. Todos entendimos que una imágen de gran impacto emocional tendría que afectar a mucha gente, ser global. La mayoría de imágenes seleccionadas no nos afectaba directamente a nosotros. Por mucho que un pequeño hecho marque el rumbo de nuestra vida, no supone un gran impacto en nuestro imaginario. Algo que afecta a mucha gente, aunque no nos afecte directamente, tiene gran repercusión en el individuo.

También era destacable que casi todas las imágenes habían sido vistas en la televisión, aunque fuesen fotografías. Quizás hoy en día internet ya estuviese a la par con la televisión.

Otro dato curioso es que casi todos elegimos imágenes de violencia: guerras, atentados, hambre, conflictos, desplazamientos, opresión… Nadie dijo que una imagen impactante debería ser algo negativo. Pero hubo muy pocas excepciones. Algo entendido como bueno nos impacta, pero mucho menos que algo malo. Lo que deja huella es el hombre mostrando su peor cara, yendo más allá de lo que creíamos posible. Cuando se comete un acto de gran perversión, que rompe definitivamente nuestros anteriores esquemas de pensamiento.

La segunda parte del experimento consistía en llevar esas imágenes al clase. Debíamos fijarnos en cuánto nos había costado conseguirlas y llevarlas hasta clase para mostrarlas a nuestros compañeros. De esto hace algunos años, y las respuestas en este aspecto hoy habrían sido algo diferentes.

Contrariamente a lo que alguno pueda haber pensado no estaba en la facultad de Psicología, sino en la de Historia. El ejercicio pretendía hacernos reflexionar sobre qué información se conserva y porqué. Qué valor tiene según el formato. Cómo se selecciona y cómo se desecha. Cuánto cuesta conservarla y difundirla. En definitiva cómo el hombre escribe la historia.

Ahora os pregunto por vuestra imágen, os pido que reflexioneis y saqueis vuestras propias conclusiones…

6 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Poio dice:

    Mi conclusión es que no me importa un carajo el ser humano, y que la historia me debe importar menos. La competencia inmediatamente se plantó entre dos imágenes. La que perdió es mi primera vez en un gran recital, en el último concierto de Soda Stereo, en el año 97. La ganadora resultó ser el rostro de la última mujer que amé la primera vez que hicimos el amor.

    Pero la verdad es que no me extraña, siempre me moví (incluso inconscientemente) por un “caminito al costado del mundo”.

    sevemos

  2. Mna dice:

    A mí me gusta la historia. La primera imagen que me vino a la mente fue la de un hombre que murió cerca de mi casa. La segunda fue de la bomba atómica. Lo único que pensé fue, que a los ojos de la historia, los muchos que murieron no tienen ni nombre ni rostro, y que el señor que atropeyaron no era nadie impotante, y que después de todo, la historia no me gusta tanto, por que muchos mueren y pocos son recordados, como lo que realmente eran. Gente, no simples datos.

  3. Saemon Havarian dice:

    El fusilamiento de Torrijos y sus compañeros. De todas formas creo que la mayoría de las cosas que me importan algo sucedieron en épocas sin imágenes inmortalizables. Curioso, ¿no? Lo más inmortal ha sido lo menos inmortalizado.

  4. Por súbita, por cruda, por pillarme bien pequeñito: el atropello de otro niño con el que jugaba a cruzar la calle, una y otra vez, hasta que claro. No levantábamos más allá del parachoques ni podía yo tener más de tres o cuatro años, ni el otro, y qué mala pata que le tocara a él, o no, el caso es que ni veíamos ni nos veía el coche, un señor con camisa y gafas, con la cara de circunstancia que cabe imaginar bajándose del vehículo.

    No fue muy fuerte porque sobrevivió, el caso es que fue la primera vez que vi un cuerpo humano volar por los aires como un pelele, atando cabos enseguida y concluyendo que esta broma milagrosa que es la existencia por poder, se puede ir de un plumazo.

    A lo mejor si hubieras preguntado por imágenes que nos hubieran conmovido, o cambiado nuestra visión del mundo, quizá habría lugar para otras no tan negras… Pero es que las connotaciones violentas ya están en el “impactado” de la pregunta. No sé por qué ésto suena a reproche, cuando no quiere serlo.

    ¡Saludos!

  5. lunis dice:

    Hola, permiso.
    Mientras leía el post me vino a la mente la imagen de la voladura de la Amia.
    Despues de leer el comentario del Poio, me acordé, hace muchos años, de la última vez que vi a mi abuelo, ambos sentados en un banco de plaza que había en el patio de su casa.
    Besos

  6. Anita Dinamita dice:

    Primero quiero decirte que me encanta que tengas este rincón tuyo para saber mucho más de tus ideas y pensamientos, a parte del tiempo que estuvimos trabajando juntas, y dejarme boca abierta de la manera tan bien que escribes y que no sabía.
    El ejercicio que presentas aquí me ha gustado. Las primeras imágenes que me han venido a la mente son escenas en hospitales, de amigas o familiares en situaciones críticas de salud. Creo que lo que más nos impacta son las cosas que no podemos controlar o alcanzar. Son tan grandes para nosotros, que nos dejan marca.

    Continua siendo así de genial

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