Especial Dragones I: El dragón más viejo.

Se acerca el 23 de abril, día del libro, que es una fiesta que me encanta, y pensando un poco en este acontecimiento he decidido hacer una serie de post temáticos. Aquí tenéis el primero.

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Voy a hablaros de un cuento del que no poseo todos los datos, porque ya no tengo acceso a la biblioteca dónde lo encontré. Buceando en el catalogo en busca de libros antiguos y raros, dí con un librillo que recopilaba unos cuentos peculiares con una breve introducción.
El cuento al que me refiero era el cuento escrito más antiguo conservado en el que aparecía un dragón. Era un cuento bizantino. No ponía en qué soporte estaba conservado, y no recuerdo en que idioma estaba escrito originariamente, ni tampoco su antigüedad. Pero si recuerdo que era un cuento breve y sencillo, con un aire a los relatos de las mil y una noches.
La trama discurría así: Una hermosísima princesa era secuestrada en su propio castillo por un dragón. Su padre, desolado, ofrecía la mano de la muchacha y el trono a quien recuperase a su hija. Todos tenían miedo del temible dragón. Pero aparecía un caballero joven y desconocido que se ofreció para rescatarla. Partía con este proposito en su viaje, y pronto llegó allá dónde vivía el dragón. Éste no vivía en una cueva, sino en un castillo, y el primer reto del caballero era lograr introducirse en él superando sus numerosos muros, cada cual más inaccesible. Cuando al fin logró acceder al castillo se quedó fascinado por la riqueza que allí había acumulada. Tenía el dragón numerosos tesoros: objetos hermosos, joyas, estátuas y mercancías valiosas, todo botín de sus robos por toda la región a lo largo de incontables años. El dragón robaba impunemente, sustrayendo lo que deseaba y matando a todo el que se interpusiese en su camino. Seguían descripciones de las inumerables salas doradas, repletas de maravillas, una tras otra. Al final llegaba a la sala en la que se encontraba el mayor tesoro de todos: la princesa. Estaba encerrada en una jaula suspendida en el aire. El caballero tenía que ingeniarselas para rescatarla, y en esas estaba cuando llegó el dragón y los sorprendió. El dragón (que más parecía un ogro con alas) podía hablar y amenazaba al caballero, muy fanfarrón, con matarlo de diversas formas cruentas diferentes. Pero el caballero comenzaba a hablar e iba enredando al dragón. El dragón decía haber secuestrado a la princesa sin esfuerzo de su palacio. La quería para hacerla su esposa, porque se encontraba sólo. Como vivía muchos años, cuando una mujer envejecía y moría, buscaba una nueva princiesa que convertir en su esposa. Trataba a sus esposas muy bien (si no contamos con que las tenía encerradas como canarios) y les daba muchas más riquezas de las que podía ofrecer ningún rey. El dragón tenía una indudable superioridad física, pero presumía además de ser mas listo que cualquier hombre. El caballero desafió al dragón y el éste le propuso un reto (no recuerdo cual). Si el caballero lo superaba, podrían marcharse los dos, el y la princesa. Si por el contrario vencía el dragón, podría matar al caballero de la forma que prefiriese. Aceptaron los dos los términos, el reto fue propuesto y venció el caballero. El dragón, muy apenado, cumplió su palabra y liberó a la princesa. Pero el caballero aprovechó la ocasión para matar al dragón. Se apropió de todas sus riquezas y de su castillo, además de lograr la mano de la princesa y el reino.
Al final casi te caía mejor el dragón que el caballero.

Es una versión extraña del mito de Sant Jordi. Con la naturalidad con la que se habla del dragón se puede entender que probablemente el mito de los dragones era ya conocido, y no algo que invente el autor. Probablemente refleje por escrito una tradición oral preexistente.
Es curioso, en algún momento los dragones perdieron la capacidad de hablar y dejaron de vivir en fastuosos castillos para convertirse en las bestias que hoy conocemos.

Ilustración: The Great Red Dragón and the Woman Clothed in Sun, de William Blake.

8 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Jaume dice:

    Pues trabajo en una biblioteca, y no encuentro nada. Negociaré con mi futura esposa que me lo intente localizar y te damos los datos!

  2. Poio dice:

    La historia no sólo trae a colación la de San Jorge… sino también a Shrek 😛

    Pero es raro lo que decís acerca de los dragones no parlanchines. Mira que en el cine hay casos de dragones habladores como en la pelicula “El último Dragón”, en la que Sean Connery hace la voz del bicho. Además están los dragones chinos, los más antiguos de todos, y esos también hablaban, sino fijate en Sheng Long (o algo así), el dragón de Dragón Ball (sí, ya se que no es un buen ejemplo pero es el único que se me ocurre).

    Sin hablar claro de mi propia experiencia personal con dragones, en las que practicamente les tuve que suplicar que se callaran y empiecen a pelear 😛

    Saludos

  3. fanou dice:

    Poio: Los dragones parlanchines son como los perros parlanchines, una versión muy moderna, televisiva y dirigida a niños.
    Los dragones durante mucho tiempo han sido un mito importante, la gente creía en su existencia.
    El dragón nace como fantasía. Luego se transforma en leyenda, se extiende y trata de cobrar credibilidad, se ajusta a la realidad. Imagina una persona que no ha tenido jamás televisor, no hay que retroceder hasta la Edad Media. Esa persona probablemente ha visto lobos, osos, zorros, jabalis u otros animales feroces en directo (y no en un zoo) y ha oído hablar de elefantes, rinocerontes, leones, jirafas, tigres… ¿por qué no van a existir los dragones?
    Los primeros huesos de dinosaurios que accidentalemente econtraban los europeos fueron confundidos con huesos de dragones.
    Los dragones eran un animal que perfectamente podría haber existido, y se acercaban más al dragón de Sant Jorge, una fiera enorme, mortifera y con pestilete aliento que a un ogro parlanchín y listillo.

    Jaume: No tengo acceso al libro, pero sé dónde está, aunque perdido en el archivo es difícil dar con él, y no se ni siquiera si lo dejan ver ya (uno de los motivos por los que me borré: pagaba y no podía acceder más que a una pequeña porción de los libros!)

  4. Poio dice:

    A los dragones a los que me referia yo son precisamente a los que vos describis: grandes reptiles alados, fieras enormes, mortiferas y con pestilete aliento. Eso de los dragones tipo ogros lo lei por primera vez en este post… por eso que me llamó la atención. Y es aquel tipo de dragones (el unico que conozco) que siempre los tuve por parlanchines hasta el artazgo… algo relamente desagradable si tenemos en cuenta su aliento 😛

  5. Javi dice:

    En los tiempos que corren mejor estar del lado de las bestias y mosntruos; estarás del lado del débil…

    Un saludo y feliz aniversario!

  6. alexis dice:

    Me e enkontrado por kuruosidad kon esta pájina e leido komo as narrado el cuento pero te faltan de talles cruciales en los cuales le dan más sentido al cuento, como por ejemplo el dragon no secuestra a la princesa esta sale elejida entre el pueblo, y se te olvida comentar de que el caballero antes de matarlo lo yeba komo un perro hacia el pueblo para combencerlos d k se combiertan al cristianismo o si no lo soltava puesto que este cuento esta basado en la edad media.

  7. rajiero dice:

    Para mi esta es la primera vez que oigo de un dragon parlante aparte del dragon Smaug que Tolkien uso en su libro “The Hobbit”, pero me gusto mucho el relato aunque como dijo alexis le faltan muchos detalles aun asi me gusto.

  8. luis dice:

    exelente trabao quremos saber mas de losdragones
    eso es mi comentario

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